Un abrazo sincero.


Y sé que pese a todo lo que nos pueda llegar a pasar, incluso todo lo que ya nos ha pasado, siempre formarás una historia enorme dentro de mí, ya no solo por nuestra magnífica historia recreada en cuentos de hadas, sino por todos esos momentos que por tu mente no pasan desapercibidos y a mí me alegran cada día que pasa. Aunque llegaron todas esas nubes negras cargadas de rabia y lluvia, después de una tormenta siempre llega la calma… los rayos del sol, de ese sol que no se cansa de salir día tras día, me acarician la piel, como siempre tus palabras acarician mis pesadillas y hacen de ellas un sueño cómico. Hacen de mis lágrimas una sonrisa con la que alegrarme, de todos los malos momentos una máscara para esconderlos, de mis manos algo mágico capaz de recrear mis sentimientos. Porque se, que si algún día tengo que marcharme al fin del mundo, el primero que estará en esa despedida serás tú con una de tus sonrisas que alegran al más mísero ser humano del planeta.
Gracias por haber gastado tu tiempo en dedicarme palabras, las cuales me han enseñado grandes cosas, la primera que soy algo en este planeta y la segunda, tropecientas cosas más. Por haber estado en todos los momentos de mi vida, desde los buenos, hasta los malos. Por haberme confiado tu cariño y acoger el mío, que sin duda, siempre lo tendrás. Por desprender felicidad en esos momentos donde reina la tristeza y la añoranza. Por hacerme crecer como persona y sobre todo gracias por no rendirte nunca y querer formar parte de este camino que es la vida, por obstaculizar mi camino y hacerte mi compañero de viaje.
Seguramente todo lo que piense o siente no está ahí, tan solo quería reconocer el esfuerzo que tu parte hace, que tu mente y subconsciente luchan por conseguir… aquello que el viento se llevó.
Un gran abrazo sincero y un beso lleno de palabras susurrantes para tus oídos.

Firmado: alguien a quien robas el pensamiento.

1 comentario:

  1. La mejor respuesta serían tus mismas palabras. Pero iré un poco más... Gracias. Gracias por cada uno de los momentos que me has dejado pasar a tu lado. Creo que mi sonrisa combinada con unos ojos llorosos han demostrado todo. Muchas sensaciones en un sólo momento me han pasado.

    Espero que nunca llegue es día de que te marches... y no, no estaría el primero en la despedida. Estaría el primero para acompañarte en ese viaje. Porque todas esas palabras dedicadas, cada una de las sonrisas plasmadas en mi cara hacia ti, han sido por algo. ¿Por qué? Porque te las merecías, porque eran de verdad. Y lo seguirán siendo.

    De verdad, que no sé qué decir, tan sólo sentir todo. Me gustaría fundirme en un abrazo enorme, de esos tuyos que hacen no querer separarse nunca.

    Y como dijo aquella carta... tú siempre serás mi estrella.
    Un gran abrazo sincero y un beso lleno de palabras susurrantes para tus oídos.

    Dirmado: alguien a quien robas el pensamiento. Te quiero.

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