Firmado: tu nieta.


Me toco el cuello con el dedo de la mano. Intento decir algo pero debe ser que la timidez y el miedo callan mi boca. Mi boca se enmudeció y apenas mi cerebro puede manejar palabras para componer un sentimiento. Mis manos temblorosas al igual que mi fino hilo de voz.
Pero alguien, afortunadamente preguntó sin reparo alguno y temiendo mi contestación, si tenía algo que decir. En blanco, de repente mi mente se quedó  como la niebla en una fría noche de invierno, como la nieve… pero algo le impulsó a tomarme la mano y darme fuerzas…
Es solo que me da rabia ver cómo llegan fechas señaladas, ver como la gente come y tira alimento, como todos nos organizamos para poder pasar estas fiestas juntos, como el colorido de los regalos van llenando nuestra casa y como intentamos meter ese maravilloso árbol dentro de ella. En estos días todo el conjunto nos ciega y nos imposibilita el ver como hay gente que celebra su navidad tirado en la calle, pasando frío y congelándosele el bigotito que hace siglos que no afeitó. Como su gran festín no es nada y como se quedan sin regalo alguno… bueno quizás algún amable caballero pase a socorrerle dejándole algún que otro valor en su vieja gorra postrada en el suelo. Para ellos el día posterior es el “gran día”, pues nosotros desechamos comida a montones y para ellos es una reliquia. Estoy segura que hay gente que se preocupa por ellos, que hacen lo que pueden y para ellos va mi más sincero regalo de navidad: gracias.
Puede que este año vea todo esto más allá de lo que la compra y venta proporcionan y es que ahora, ahora que llegan esos días para estar todos juntos, dejan de ser eso, esos días para estar todos juntos, pues quizá me falte una gran parte de mi vida que se tuvo que marchar para poder dejar lugar a otros. Dejando aparte toda esa gente que no tiene unas navidades dignas, quiero que sepas que pese a que mi felicitación de navidad no te llegue, ya que no se tu dirección, te deseo unas grandes fiestas, pero prefiero que aparezcas tu con mi regalo soñado, tu sonrisa, y dejar que Papa Noël y los Reyes Magos acudan a lugares donde más se les necesita. Un gran abrazo y un te quiero de corazón.

Firmado: tu nieta.

3 comentarios:

  1. Me quedé sin palabras. Lloré. Te quiero, y a ella, por mucho que no la llegase a ver, también. Fuerza.

    ResponderEliminar
  2. Todos sabemos que la dirección jamás la encontraré, pero si la manera de decirla que la queria, la quiero y la querré, siempre. Gracias, significa mucho que haya alguien que sepa mi sentimiento hacia ella.

    ResponderEliminar
  3. vete a comerte una buena polla de las q te gustan sozorra puta puta puta miserable jajajajaj quitate todo ese pote d la cara q admas d puta eres fea y t crees una diva pringada gorda

    ResponderEliminar