Fallos.



Lo sé, y lo siento, la perfección no es mi mejor aliado. Tampoco creo que lo que haga sonreír al mundo entero  sea la perfección, sino todos esos errores que convierten en un momento único y diferente a todos los demás. Si todo fuera tan perfecto, aparte de aburrido sería… imperfecto. No dejaría ver la realidad del ser humano, sus fallos. Cometer  un fallo no es nada más que el primer paso hacia un acierto. Como bien me dijo un conocido, el mejor momento no es el bueno, sino en el que cometas fallos, pues siempre lo recordarás.


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