Mejor quedarme sentada en esta silla, antes que salir a las calles y que el mundo vuelva a decidir echarse sobre mí. Las calles dejaron de ser cómodas y se convirtieron en aquello que todos llaman temor, miedo… Temor y miedo a cerrar la puerta y volver a pronunciar que ha sido el peor día de mi vida. Estoy cansada de tener que ser siempre yo y no este, ni ese y mucho menos aquel. Harta de palabras que pierden valor en cuanto son soltadas por bocas falsas. Regresó a mis tiempos pasados, vuelvo a buscar eso que tuve y volví a perder, aquello que te anima a cada paso que das, el sentimiento que toma por nombre felicidad. Volveré a recordar lo que es ver amanecer, apenas dormir y volveré a recordar lo bonito de la soledad, lo bonito de los recuerdos, lo bonito de las palabras, de los abrazos, de todo aquello que se transformo en pensamiento.
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