Todos tenemos malas épocas en las que intentamos levantarnos con el pie derecho, literalmente, para no empeorar las situaciones con malas contestaciones o respuestas erróneas, a preguntas incoherentes o con todo el sentido del mundo. Toda precaución es poca ya que no puedes permitir ningún resbalón o todo se te desbordará de las manos como lluvias torrenciales. Sin embargo, hay pequeños puntos de apoyo que con solo recordarlos crean una barrera de dura piedra para que el cauce no se vaya, es decir, pequeños detalles que hacen que sigas por el buen camino sin batir los records de pesimismo. Pero ¡ojo! Cuando piensas que vas controlando la situación, cuando piensas que has agarrado las cosas con ambas manos… ¡zas! Adiós caudal. Y dime, ¿cómo recuperas de nuevo el mismo agua que has caído? Gran parte la habrán absorbido diferentes medios: el suelo, una simple mosca, el propio clima… Recuperarás el agua, pero no todo el porcentaje, por lo tanto tu debilidad va en aumento. Si cae una gota más, caerás en el propio charco y te ahogaras.
Las hormigas crean montañas que cobijan su dormitorio… un pequeño fallo y dulces sueños.
Dulces sueños.
ResponderEliminarNo cabría en mi cabeza una descripción mejor sobre la vida que la descrita en estas líneas. Sigues sorprendiendome aun cuando pienso que te has superado.
ResponderEliminarMuchas gracias
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