Como esgrimista que soy, la voluntad y la fuerza para conseguir una meta, junto a la agresividad dentro de la pista, es algo que me caracteriza. El sudor es una muestra de querer, de no querer evitar ganarlo y de quererlo. A lo largo del camino hacia la meta, no todo son logros, pero tampoco son derrotas, solo son victorias para tu contrincante, ya que tú no pierdes nada, solo ganas en experiencia. Cuando te pones la careta negra que refleja la furia en tus ojos y agarras la espada, están en el combate, vas a por el triunfo. Un movimiento en falso y habrás retrocedido en el camino. Estar atento y esperarte lo inesperado son puntos a favor, no olvides que el juego sucio no cuenta, porque eso, tendrá serias consecuencias en el premio final. Proponte metas, avanza por el camino.
Sencillamente, estupendo.
ResponderEliminarEsgrimista??? haces esgrima?? yo aprendí una vez un poco y la verdad que es un deporte muy bonito y poco común.
ResponderEliminarSer un luchador y nunca rendirse, protegerse ante las agresiones que se puedan sufrir y no desvanecer en el intento de la victoria es algo que nunca debería de perderse en la vida, pues son batallas continuas contra toda inclemencia del camino y donde vayas encontras tempestades que superar. Aferraté al seguro acero de la espada y lucha contra ellas, pues aunque la victoria no se consiga, la experiencia dará valor a tu vida.
Estupenda tú vane! :)
ResponderEliminarEsgrimista, casi 5 años ya.
Creo que este deporte es una calra imagen de como se debe de vivir la vida y como afrontar los probelmas ;)