volar, volar muy lejos de aquí.

En un rincón, de mi cama, lamentándome de tantas cosas sin hacer, golpeando esa estúpida pared formada en mi cabeza, que no me deja pasar más allá. Gritando histérica mi propio nombre añadiendo un “¡idiota!” y apretando fuerte los dientes. Leyendo mis propios ojos frente a un espejo, que te muestra la cruel realidad. El escritorio, empapado de fino cristal en forma de lágrima, decido coger  ese rotulador con el que escribía tus cartas, me acerco a la ventana y mancho el cristal con un “déjame”. Me miro las manos, manchadas de recuerdos y canciones de amor… Me caigo en este vacío tan grande, mis pies rozan el suelo y mi cara apoyada en la pared. Miro hacía mi pintura y susurro lentamente: por favor, déjame, vete, vete de aquí.

Solo estaba yo.



5 comentarios:

  1. Me encanta!
    A veces, leyéndote, me siento identificada, por ejemplo, aqui...
    Te quiero!

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  2. Si en el fondo somos iguales :)
    Tequiero:)

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  3. Lo cierto es que eres de las poquitas personas que me entiende realmente bien.
    Eres genial mi niña.
    Te quiero :)

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  4. Tu igual cariño :)
    sabes que somos compatibles jojojo

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  5. Lo sé.
    Por eso no me cuesta contarte las cosas, sencillamente llego y... ya :)
    Gracias enana.

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