Las cosas claras, yo no me trago esta mierda de vida para que se me pague de esta forma. Me he podido caer muchas veces, pero todas me he levantado con mayor o menor dificultad, con o sin apoyo, pero aquí sigo, echándole a la vida una mirada asesina. Lo que no voy a permitir es que esta vida me impida caminar y trace caminos paralelos que no llegan a ningún lugar pues lo único que busca es mi perdición. He podido ser inocente, ingenua, de hecho he sido una niña toda mi vida, en lo único que me basaba para avanzar era en cuentos con los que lograba soñar.
No me fiare de nadie, ni siquiera de mi sombra pues lo único que te puedes ganar con ello es una caída en picada al adiós infinito. Tan complicada es la cuesta para lograr subir otra vez a tu estado emocional que es más útil quedarse tirada en el fondo. ¿Útil? ¿Útil o fácil? Quería decir fácil, por eso mismo me llego por el primero de los cientos de miles de peldaños que tendré que subir hasta lograr olvidarme de todo y sonreír sin falsear, ya sabes eso que al final se convertirá en deporte nacional, ya que lo práctica todo el mundo. Pero más vale llorar al sufrir por intentarlo, que llorar por esas mentes falsas que se entrenan cada día para poder ser el mejor hipócrita jamás existente.
Y si os daré mil y un motivos para que podáis justificar mi empujón al fondo del mar, veréis más marcado mi orgullo y tatuado en mi brazo algún sinónimo de arrogancia, ya que lo único que estáis consiguiendo de esta manera es ganaros el infierno con todas las letras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario