Olvidate.


Todos necesitamos algo o alguien que nos acerque a palpar la felicidad. Todos necesitamos querer y que nos quieran, dar y recibir. Pero ¿qué sucede cuando esa persona, la cual te podría dar la felicidad, la derrocha con alguien afortunado? Caes en tu punto de debilidad de tal manera que eres capaz de ver tu interior, bien, a eso alguien lo bautizo como “celos”. Estos sentimientos tienen el poder de convicción más grandes jamás existente, son capaces de infravalorarte y llevarte a otro extremo denominado “envidia”. Cuando la envidia te corroe llegas a tal punto que tu subconsciente pide ser como el otro, pero tu verdadero yo  sabe que eres suficientemente única como para dejarte llevar y cambiar cada uno de tus componentes para parecerte más. Creo que soy optimista como para creer que el otro individuo es capaz de superarme, aunque cierto es que mi interior me dice sino eres así, olvídate. Por ello intento despegarme de tu mirada y hacer lo imposible, olvidarte.


1 comentario:

  1. Perfecto, de verdad.
    Me alegro de ver que te valoras lo suficiente como para no querer ser como esa otra persona.
    Estoy orgullosa de tí.
    Te quiero.

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