Sombras pegadizas.


En el atardecer, las sombras son las dueñas de la tierra. Ellas dominan, ellas mandan. Caminan con rumbo fijo, guiadas por otros. Saben que el tiempo de posesión es limitado y tarde o temprano, el sol será cautivado por la fría, pero acogedora noche. De esta manera, esas figuras dibujadas en la arena, se borraran y dejaran paso a la luz de las estrellas, esos brillos bellos que se encaprichan en llenar el cielo. Cada noche mi rostro se ilumina por la fría luz del flexo, hasta que ya, sin casi apoyo moral, decido apagar el reflejo de esa luz amarilla y cegadora, que reta todas las noches a los finos cristales del cielo.


3 comentarios:

  1. Con gran aplomo he de decir que rendido me quedo ante el tapiz que tus letras forman en el texto
    que claro y profundo, comentan con detalle el movimiento del mundo. Palabras de adulación son las que se me ocurren ante un texto tan brillante. Sólo comentarte un pequeño detalle, no pares de sorprenderme. :D

    ResponderEliminar
  2. Siguen siendo inferiores a los de este gran escritor que se paro a dejar su huellita por aqui. Muchas gracias :)

    ResponderEliminar
  3. Misma categoria, no tiene comparación escribir un sentimiento que una vivencia... :)

    ResponderEliminar