Caen los rayos del sol de forma perpendicular a una ventana, eso crea un reflejo que te ciega. En cambio, los que están detrás de esa ventana, lo único que notan es el sol, calentándoles la cara, de una forma gradiente. Dime, ¿qué sucede cuando cantas? El que canta, nota como las cuerdas vibran e incluso nota la ausencia del aire. Los que lo presencian, lo único que notan es el timbre y como vibra la garganta. Bien… entonces ponte en mi situación, yo estoy aquí, escribiendo… ¿cómo me siento yo ahora? Si no has respondido todavía, acabas de afirmar mi teoría. ¿Por qué no sabes como me siento? Por la misma razón que las de antes, tú me ves por fuera, en este caso lees mis palabras, pero en realidad no ves mi interior. Esto es lo que sucede cuando hay algún problema en tu alrededor. Se pueden mal interpretar palabras, pueden parecer irónicas o no parecerlo, puede parecer que lo dices como algo maquinario. En el fondo no piensas eso. Si lloras… ¿lloras porque estas triste, no? Pero puedes forzar ese llanto o puede salir espontáneo, pero los de tu alrededor no lo saben. Eso puede traer consigo problemas, al igual que la risa. La risa puede ser irónica, por algo que te ha causado gracia o una forma de expresión. La risa es más difícil de interpretar, hay risas que son falsas y se confunden mucho con una risa pura. Y otra vez es lo mismo.
Es difícil comprender a una persona, es difícil saber mirarla por dentro. Pero sin embargo, algunas personas, intentamos dar ventaja a los de nuestro entorno, para que les sea más fácil averiguar todo lo que sucede. Si acaban por no adivinarlo, ya no es culpa tuya, es falta de empeño o falta de interés.
Siempre quedará hacer como si nada y seguir mirando por la ventana, mientras me da ese reflejo cegador del sol.

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